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Mensaje de Pascua de la Junta Directiva de la CONCUR

Lun 10 May 2021
Image Mensaje de Pascua de la Junta Directiva de la CONCUR

Mensaje de Pascua de la Junta Directiva de la CONCUR a los consagrados y consagradas que peregrinamos en Cuba.

 

RESUCITAREMOS A LA VIDA

 

“Surges desde dentro por el mismo centro del miedo, del cerco, del foso, del golpe. Entre el oleaje de nuestra noche rota”.

Benjamín González Buelta sj

 

La experiencia del Resucitado brotó desde adentro de la noche oscura de la pasión desgarradora de Jesús y su pueblo en manos de los poderosos de turno. Las maquinarias y estructuras del mal habían puesto a funcionar con eficacia y frialdad sus estrategias de seguridad, persecución, acoso, repudio, difamación, encarcelamiento, condenando sin defensa a un inocente. Colgado Jesús de Nazaret a un madero en las afueras de la ciudad, parecía que habían triunfado los de siempre. Por las calles de Jerusalén se había sembrado a fuerza de poder y manipulación el silencio, el miedo y la muerte. Cuando todo parecía bajo control, de repente brotaron por aquí y por allá pequeños relatos de vida como chispas de fuego en un cañaveral. Unas mujeres, sin voz y sin derechos reconocidos, fueron las primeras en alborotarlo todo diciendo que vieron vivo al crucificado (Mateo 28, 1-10); unos caminantes que se alejaban de la ciudad derrotados, asustados y decepcionados, regresaron en la noche, “como si fuera de día”, para contar que está vivo, después de releer con él la historia desde la mesa compartida (Lucas 24, 13-35); un grupo de amigos cercanos de Jesús, pescadores por cuenta propia, se encuentran con él en medio del mar, en su lugar de trabajo, pasando de la escasez a la abundancia, y la alegría es contagiosa (Juan 20,19-20);  un grupo de hombres y mujeres perseguidos, vigilados y encerrados en sus casas son transformados después de experimentar al resucitado sacándoles del miedo y abriendo las puertas de los sentidos para estrenar una dignidad y una libertad invencibles (Juan 21, 1-14). Y el rumor crece y se esparce como semillas en el viento. En verdad Cristo ha resucitado resucitándonos.

 

Como Vida Religiosa que peregrina en esta tierra cubana queremos celebrar con gozo esta misma experiencia del Resucitado entre nosotros. Muchos son los signos de Vida que brotan cada día por todos lados en medio de la noche y el sufrimiento:

 

-Consagrados y consagradas que se dedican permanentemente, sin reconocimiento público, al cuidado de los ancianos y los enfermos en medio de la pandemia y la crisis económica.

 

-Laicos y consagrados que se desvelan por ayudar a niños, adolescentes, jóvenes y adultos en su crecimiento humano y espiritual, inventando formas nuevas de acompañamiento.

 

-Pastores que se mantienen cerca de su pueblo en la celebración de los sacramentos, en la reflexión de la Palabra, en la construcción de comunidades comprometidas.

 

-Hombres y mujeres de ciencia que se afanan para enfrentar la pandemia con la fabricación de vacunas y medicamentos.

 

-Médicos, enfermeras y personal de salud que socorren a los contagiados arriesgando su propia vida en condiciones muy difíciles.

 

-Vecinos y amigos que se apoyan mutuamente para poder salir adelante cuando los recursos no alcanzan, cuando la comida y las medicinas no aparecen. Madres y padres que se desvelan para mantener de pie a sus hijos.

 

-Hombres y mujeres de buena voluntad que promueven la libertad, la justicia y la reconciliación sin violencia, denunciando el mal, haciendo propuestas, asumiendo todo riesgo, sin exclusiones y sin odios.

 

-Consagrados y consagradas de Camagüey nombrando los clamores y desafíos del presente, haciendo propuestas para superarlos.

 

-Diversidad de formas y colores que reflejan con ternura la alegría de la primavera en los campos y ciudades de esta querida tierra cubana.

 

Es la presencia del Resucitado resucitándonos. El camino está abierto. Muchos pequeños relatos cotidianos lo confirman. Les invitamos a seguir compartiendo todos estos signos claros de esperanza. Aunque sigan apareciendo dentro y fuera de nosotros los resabios de la muerte, si abrimos bien los ojos, si nos dejamos conducir por Él, resucitaremos a la Vida.

*Junta Directiva de la CONCUR*

9 de mayo de 2021

VI domingo de Pascua / Día de las madres